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Leyendo con mis hijos el libro "AJUDO EL MEU PLANETA/AYUDO A MI PLANETA" de Gaëlle Bouttier-Guérive Thierry Thouvenot, Ed. Blume, (Planète attitude : les gestes écologiques au quotidien), nos dimos cuenta de que muchas de las cuestiones anecdóticas que apuntan en los márgenes podían servir para enunciar problemas matemáticos con aplicación real y que, de paso, podían ayudarnos a tomar más conciencia de nuestra huella ecológica y ser conscientes de nuestros hábitos.

El libro es una herramienta de concienciación os aseguro que muy efectiva, hay que tener en cuenta que usa un estilo crudo, muestra lo que hay. A pesar de esto, creo que la ecología no está reñida con intentar que los niños mantengan su visión optimista del día a día, no nos pasemos y carguemos a un niño con el peso de "la salvación de la humanidad".

Así que he pensado en varios posibles problemas matemáticos, que pueden servir de base para desarrollar y inventar otros.

Los enunciados vendrían a ser:

* Mientras viajas en coche, cuenta durante 5 minutos cuántos coches llevan sólo un pasajero y cuántos llevan más. Ahora calcula el % de coches que únicamente llevan un pasajero.
(el libro indica que comprobaremos que el 90% de los vehículos transportan a una sola persona)

* Primero tenéis que preparar la lista de la compra de la fruta y la verdura con vuestros padres.
En el momento de comprar, fijaos el país o región de procedencia de los productos y apuntadlo al lado de cada uno de ellos. Si no lo indica en la etiqueta, preguntádselo al dependiente o dependienta.
Al llegar a casa, con la ayuda de un mapa o con alguna herramienta online, calculad los kilómetros que ha tenido que recorrer cada alimento para llegar hasta tu frutería.
(también se puede comparar la diferencia entre los productos de temporada y locales y aquellos que están fuera de temporada o no son autóctonos. Esto puede ser útil para trabajar la geografía, las estaciones y el huerto, etc.)

* Localiza el contador eléctrico de tu casa:
En un papel haz tres columnas. La primera es para colocar la hora/minutos, la segunda para colocar el número que contabiliza el contador y la tercera para apuntar el cálculo de energía gastada.
Primer cálculo:
Al acostarte apunta la hora y la indicación del contador. Al levantarte apunta los mismos datos.
Al día siguiente, ve a la "caza" de las pequeñas luces rojas (o verdes) que se quedan encendidas en los aparatos eléctricos. Antes de acostarte, desenchufa (o pide ayuda a tus padres para hacerlo, si es necesario) todos los aparatos que tengan estas luces y que no vayan a ser utilizados por la noche.
Intenta acostarte y despertarte a horas parecidas y apunta los valores que indica en esos momentos el contador.
¿Cuánta energía consumieron las luces de control la primera noche?
Segundo cálculo:
Puedes hacer lo mismo comparando el consumo de algunos aparatos eléctricos concretos (lavavajillas, diferentes programas de lavado de una lavadora...) o bien de dejarte encendida la luz de una habitación.
Tercer cálculo:
Premisas similares se pueden establecer para los contadores del gas (utilizar el mando de agua caliente para lavarse las manos, aunque sea verano) o del agua (dejar gotear un grifo recogiendo el agua que cae en un cubo, en este caso también se puede jugar con las medidas).
En el caso del agua, se puede cerrar las llaves de paso durante la noche para comprobar si hay algún escape de agua o no.

* Si no lo hacéis ya en casa, utiliza un envase de cristal de 1 litro (también sirve de  1 cuarto, medio o tres cuartos de litro) para recoger el aceite de cocina residual en tu casa, parece poco cada vez, pero se va llenando!
Cuando esté lleno, calcula antes de llevarlo al punto de reciclaje cuántos litros de agua habría contaminado, teniendo en cuenta que 1 litro de aceite de cocina que se lanza directamente a la cloaca o al río contamina 10.000m3 de agua.
El aceite de cocina residual puede ser de latas de conserva, vinagretas, aceite de freír, etc.

* Te puedes pesar en la báscula y luego volverte a pesar con la bolsa de la basura en la mano. Calcula el peso de la basura.
¿Cuántos días tardarás en producir tu propio peso en basura?

* Pesa con este método las bolsas de basura del plástico antes de lanzarlas al contenedor amarillo durante una semana.
Ahora, habla con tus padres sobre cómo podríais reducir el consumo de embalajes en vuestro día a día y haced un plan sencillo de los pasos más importantes a seguir: comprar productos a granel, no comprar productos que tengan embalajes individuales en el interior, no comprar porciones "minis", buscar los embalajes más ecológicos (vidrio, papel y cartón, antes que el plástico), llevar bolsas de tela, etc.
Cuando creáis que lleváis más o menos un mes cumpliendo con vuestras nuevas normas, pesa durante otra semana las bolsas de la basura de plástico y mira si ha habido diferencia.

* ¿Tus padres guardan todavía el embalaje original de su teléfono móvil?
Toma las medidas de la caja y toma las medidas del teléfono, calcula el volumen de ambos (como si fuesen cuerpos geométricos perfectos) y la diferencia entre ambos.
(el libro indica que de media, el envoltorio del móvil es 25 veces más grande que el propio móvil)
Se pueden buscar otros objetos de consumo que comparar.

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