El material no estructurado es aquel que no ha sido especialmente pensado para educar o jugar, pero que sin embargo ofrece grandes posibilidades para que el niño investigue por sí mismo, desde su propio interés y curiosidad naturales. Normalmente se trata de objetos cotidianos o naturales, que se ajustan como un guante a la necesidad de jugar para adquirir un mayor conocimiento del mundo que les rodea.

La gracia añadida de estos materiales es que son muy económicos (o no cuestan nada, gratis) y pueden ayudar a promover una conciencia sobre lo necesario de reutilizar y no consumir irresponsablemente. Además, aunque no lo parezca, pueden ser muy útiles para educar en materias como las matemáticas o la lectoescritura.

Es importante que el material esté bien organizado y que sea fácilmente accesible (por ejemplo una estantería de cajas abiertas), también ayuda que el material vaya rotando, es decir que no lo tengamos todo siempre a la vista y que vayamos haciendo propuestas diferentes. Aquí presento un listado a modo de lluvia de ideas que hay que adaptar en función de la edad, las inquietudes, el espacio que tenemos en casa y lo que es propio de nuestro día a día en cada familia.

Objetos cotidianos:
  • Pinzas de la ropa
  • Rulos de pelo de plástico y de colores
  • Medidores: un metro enrollable de plástico (de metal pueden cortar) y reglas
  • Llaves y candados
  • Espejos
  • Barajas
  • Pinceles
  • Esponjas
  • Monedas, monederos, huchas
  • Portarrollos de papel de cocina con arandelas para cortinas (un taburete pequeño puesto del revés también puede servir para encajarlas)
  • Coladores
  • Embudos
  • Tablas de cocina
Objetos reaprovechados:

  • Tubos de cartón (de los rollos de WC y de papel de cocina)
  • Hueveras
  • Cajas: de quesitos, de zapatos, de te...
  • Botellas de plástico transparentes (para meter objetos dentro y hacer maracas, por ejemplo)
  • Telas: pañuelos, chales, sábanas de cuna, retales...
  • Tornillos y tuercas
  • Tapones de corcho
  • Cucharas, platos y vasos de plástico, biberones... Todos los utensilios de cuando era bebé.
  • Recipientes de cualquier tipo
  • Cuerdas, cordones y cintas: de zapatos viejos, ... (cuidado con la edad, para que no se puedan ahogar)
  • Cadenas
  • Papeles: de revistas, de regalo, tarjetas de navidad, calendarios viejos, guías telefónicas...
  • Cromos, postales, cartas, sobres..
  • Tarros de cristal con sus tapas
  • Tapas y tapones varios
  • Latas que tengan bordes que no corten. Si se tienen latas de distintos tamaños pueden encajarse unas dentro de otras.
  • Papel de lija


Materiales naturales:
  • Semillas de árboles de ciudad o de bosque: semillas helicóptero, 
  • Conchas y restos marinos. En la orilla de la playa se pueden encontrar gran cantidad de residuos naturales del mar, conchas de diferentes animales, bolas de fibra de mar, maderas erosionadas...
  • Arena de diferentes lugares: de distintas playas, montañas, de desiertos... se pueden colocar en un cajón (tipo arenero) para juego sensorial, simbólico, de medidas, etc. o también catalogarlas en diferentes botes de cristal según el lugar de dónde provienen, para poder mirarlas con lupa y observar las diferencias.
  • Piedras: volcánicas, de río, de playa, de montaña....
  • Piñas, bolas de ciprés...
  • Ramas de diferentes árboles o arbustos, tamaños, grosores y en diferentes estados (desde recién cortadas y todavía verdes a ramas comidas)
  • Plantas en maceta
  • Hojas de árboles, desde hojas secas de roble a agujas de pino
  • Agua (y por tanto hielo)
Alimentos (tengamos en cuenta no malgastar comida, jugar con ella es una buena salida para la comida caducada, aunque también podemos hacer del momento de cocinar un juego y luego comerlo):
  • Pasta seca: macarrones, espaguetis,...
  • Gelatina
  • Chocolate a la taza, harina, yogur, miga de pan, sucedáneo de café...
  • Colorantes alimenticios
  • Cáscaras de frutos secos
  • Frutos secos enteros con sus cáscaras: nueces, avellanas, almendras, castañas... se pueden usar como material o bien, si los niños ya pueden comerlas (+ de 3 años), jugar a cascarlas con una piedra o un mortero puede ser una actividad muy divertida y con sentido primigenio
  • Semillas de todo tipo: garbanzos, lentejas, judías, arroz, maíz, sésamo,...

Se pueden realizar cajas temáticas, como la caja de música (con instrumentos pero también con elementos sonoros, pero recordad que la música no es sólo ruido), el baúl de las telas, la caja de los sentidos (con objetos en los que intervengan los 5 sentidos), la caja de papeles, el arcón de los tesoros...

Otras ideas son utilizar recipientes que en sí mismos sean objetos cotidianos, como bolsos, monederos, costureros, caja de herramientas de plástico con apartados, cajas de galletas, botes de leche en polvo...

MÁS IDEAS: Pintamos con material no estructurado

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